Antes de nacer, los bebés ya escuchan desde la panza el mundo que los rodea y que los espera. Las voces, los ritmos y las melodías de las palabras llegan como primer experiencia de contacto. Leerles desde la panza es una forma de encuentro temprana, es vínculo afectivo. Esas historias que el bebé oye aún antes de ver el mundo serán, al nacer, sonidos familiares que lo acompañan y le brindan seguridad.